viernes, 25 de septiembre de 2015

UN PÁJARO CON ALAS DE VIENTO

Hoy, quiero dedicarle este poema a un gran amigo que duró un año y tres meses en prisión, a un gran hermano que quiero con toda el alma, a Douglas Morillo @DouglasMorilloB quién recientemente contrajó matrimonio con una hermosa mujer que lo cuidó durante todo este tiempo.


Había una nación muy callada.
Incluso el silencio cerraba su boca.
Heridas con lágrimas manchadas.
Y montañas desangrándose en rocas.

Los pájaros perdieron sus alas.
Se convirtieron también en personas
Les destrozaron sus plumas con balas.
Sea pájaro o persona, ya nadie razona.

Pero… un pájaro empezó a cantar.
El ruido se alegró cuando fue llamado.
Y sobre verdes silencios echo a volar.
Aunque tiempo después fuera atado.

Douglas se llamó entre una multitud.
Un pájaro que creía en viejos cuentos.
Donde hombres con mucha actitud.
Conseguían obtener alas del viento.

Y así consiguió sus alas invisibles
Voló y en lo alto gritaba: ¡Vuela! ¡Vuela!
El miedo a caer se volvió inservible.
Y con un “vuela” se recuperó a Venezuela.

                                                                  Por: @TheRed_Shadow





viernes, 18 de septiembre de 2015

ME LLAMO JHOSMAN



Pequeña narración que le dedico a mi amigo y hermano Jhosman Paredes @JhosmanParedes quién justamente hoy 18 de septiembre de 2015, está cumpliendo un año de injusta prisión.

Ya ha pasado un año en los que toco todos los días los mismos barrotes de siempre, hay días en los que están más fríos que otros, y también hay días en los que mis manos están más frías que los barrotes, en ocasiones no sé, si ellos son un iceberg o, el iceberg soy yo. A veces pienso que los que me tienen prisionero han contratado a vientos y aires muy malignos, porque siento que todas las noches el aire me asfixia y me levanto sudoroso en busca de una salida. En otras tantas ocasiones me pregunto que fue aquello tan malo que hice para estar aquí, quizá si prendí una molotov o dos, pero… era peor sentir que no hacía nada por cambiar las cosas, cada vez que salía a las calles veía incluso a ancianos sangrando miserias en cualquier acera, veía a niños dedicándose a la delincuencia, sueldos miserables, educación retrograda, poca cultura y un gobierno que consentía todo aquello.

Amo demasiado a mi país como para perderlo, sin embargo, aquí estoy y después que me sacrifiqué por todos, pocos se acuerdan de mi… el olvido es quién más me visita durante la oscuridad más espesa.

A veces quiero ver el cielo de noche, quiero ver como las estrellas revolotean libres como si fueran pajaritos en el cosmos, pero en cambio solo tengo un techo blanco, un poco manchado, donde me toca imaginar que ahí hay estrellas. Extraño también la comida de mi mamá, nunca será lo mismo comer cualquier cosa por mejor que parezca que, comerse con muchas ganas algo que tiene como ingrediente especial el cariño y el amor, y hoy día cuando mi madre me visita, siento ese mismo sabor pero hay algo que me hace llorar, porque también siento que cayeron lágrimas sobre el resto de los ingredientes.

Solo tengo 22 años y quisiera estar de nuevo en clases, con mi libreta medio doblada, medio rayada y con un lápiz que se extravía como un soldado cobarde a cada instante. Quiero hablar con mis panas en las plazas riéndonos de cualquier cosa. Quiero decirle a mi mama: “TE AMO” cada vez que salga de casa y tener la seguridad de poder volver a verla en la noche. Quisiera que Venezuela se pintará de tres colores, no solo de uno o de dos, al fin y al cabo, nuestra bandera tiene tres colores y algunas cuantas luces en un mar estrellado. Quisiera que todos nos sentaramos a jugar dominó y no pelearamos por pensamientos políticos, quisiera que todo fuera diferente a como es. Lo más frustrante de todo es que solo tengo deseos, ya no tengo sueños, porque cuando sueño, sueño que estoy durmiendo aún…  triste y solo en mi celda. 

                                                                                                Por: @TheRed_Shadow




miércoles, 16 de septiembre de 2015

LAS SONRISAS DUERMEN PRESAS

Peligroso cuando domina el tirano.
Doblega al que no quiere obedecer.
Muchos olvidan llamarse hermanos.
Muchos olvidan ver al amanecer.

Entonces se apresa al que sonríe libre.
Porque la sonrisa del alma es libertad.
Y el tirano quiere ser el único tigre
Para poder seguir rugiendo crueldad.

Héroes duermen en la cama del olvido.
Mueren las miradas de esperanza.
Entonces el pensar estará prohibido.
Y el tirano seguirá recogiendo alabanzas.

Quizá se pudo haber llamado Inés.
Quizá se llamó, pero dejó de existir.
Ya no se sabe en este mundo al revés,
Cuando naces y cuando empiezas a morir.

Pero siempre habrá algún curioso.
Que empezará a buscar lo incierto.
Que pensará que existe lo hermoso.
Que caminará aunque sea descubierto.

Yo quiero caminar hasta ver el resplandor.
¡LIBERTAD! Para las dos almas de Inés.
Las dos almas con las que mira el amor,
De quienes la recuerdan mes tras mes.

La verdad, duela a quien duela
La tiranía no puede seguir ilesa
Porque se pierde a Venezuela
Y las sonrisas duermen presas.

                                                                         Por: @TheRed_Shadow 






lunes, 3 de agosto de 2015

EL FANTASMA

Se escucha eco de suspiros muertos.
Un laberinto que no conduce a nada.
Nacen quejidos en pasillos desiertos.
Y ya ha muerto el cuento y el hada.

Se quiebran entonces besos distantes
Se apagan las luces de los candelabros.
Lloran las figuras de diversos amantes
Y el diablo se ríe con gestos macabros.

Y así estoy yo, sangrante como el alma mía.
Respirando amarguras, despidiendo sueños,
Mientras llora cobardemente mi valentía.
Y ya no sé si yo soy yo u otro es mi dueño.

Y entre el agonizar de muchas luces,
Una figura extraña y tenue aparece.
Crujen mis dientes en muchas cruces
Y esa figura esperanza desaparece.

Ya no me entretengo tanto con el dolor.
¡Yo quiero saber qué fue esa figura!
¿Por qué tan pronto como el vapor?
Se está dibujando en mí la locura.

Camino entonces dentro de muchos grises.
Siento que estoy cerca, palpita mi alma.
Siento que mis latidos se suicidan felices.
Y mi sonrisa me apunta como un arma.

Aparece esa figura que me trastorna.
¡Es una mujer! Una mujer muy hermosa.
Breve, su mirada sobre la mía se torna.
Y repentinamente vomito mariposas.

Alzo la mirada y se dibuja la ilusión.
No sé si es real, no sé si es verdad.
Quizá hoy he de perder la razón.
  Hoy será ella en mí por la eternidad.



                                                                       Por: @TheRed_Shadow